Formación profesional para la sociedad

Resumen

Bernat Llopis pone en valor la Formación Profesional hablando de sus protagonistas, los alumnos que pasan por sus aulas.

Cuando tenemos que hablar de la formación profesional podemos caer en tópicos, o no tan tópicos, como  la baja imagen social de estos estudios, el perfil de sus estudiantes, etcétera,  pero poner en valor la FP es hablar de sus protagonistas, hablar del alumnado que pasa por sus aulas.

Por eso quiero hablar de lo que supone para la juventud, la opción de reconciliarse con el estudio ante una etapa anterior que se atragantó, una salida laboral en una sociedad en tonos de gris, o una mejora profesional ante el empleo precario, nuevas opciones que se pueden conseguir si se aprende haciendo.

Los docentes nos encontramos en las aulas con personas de diferentes perfiles, entornos, edades y niveles muy diferentes, que pueden condicionar sus conductas. Algunos de ellos entran en grado medio siendo mayores de edad. Un buen número de estos alumnos viene con las ideas claras y con un respaldo familiar importante, pero lamentablemente no ocurre en todos los casos.

El alumnado que atendemos necesita sentirse apoyado para que pueda confiar en sus capacidades y mejore su autoestima. Una buena orientación es fundamental para sacar lo mejor de estos jóvenes, por eso es importante actuar desde una formación integral, no solo técnica, sino también humana.

"La FP tiene el gran potencial de trabajar autonomía personal y el emprendimiento con la visión de la cercanía con la empresa"

Aquí es dónde la FP tiene el gran potencial de trabajar autonomía personal y el emprendimiento con la visión de la cercanía con la empresa, gracias a unos estudios eminentemente prácticos dónde las programaciones se adaptan al contexto en cada momento y lugar.

No hay que olvidar que es una etapa postobligatoria en la que profesores y profesoras debemos poner todo lo que está a nuestro alcance para que el alumnado se sienta orgulloso de ser, como yo lo he sido, un alumno de FP.

Desde que yo estudié FP hace mucho tiempo, las cosas han evolucionado tal y como lo estamos viviendo, la tecnología ha ocupado en nuestros bolsillos y nuestras aulas y todo ese potencial tecnológico, que también nuestro alumnado lleva consigo, hay que ponerlo a funcionar sacando el mayor provecho.

Para eso nos toca a los docentes dar el primer paso, asumiendo que la tecnología ha llegado para quedarse, que ya está aquí y solo hay que utilizarla, porque por más que queramos, nuestros alumnos y alumnas han nacido en otro siglo, pero no han nacido enseñados, tampoco digitalmente, por eso hay que ayudarles a crear una adecuada identidad digital, fomentar sus habilidades digitales.

Estos pasos deben ir dirigidos a reducir la brecha digital, de forma que estudiantes de cualquier centro, en cualquier lugar, tengan las mismas condiciones, tanto de conectividad como de dispositivos, es decir poniendo la tecnología al servicio de las personas.

Constantemente la práctica docente nos ha planteado nuevos retos, hemos tenido que prepararnos, reinventarnos y adaptar lo que hacemos al momento en el que estamos.  Cuando empezaba solo había tiza, con suerte hasta de colores, ahora el cambio es otra nueva oportunidad y para eso, tal vez sea necesario que en tan corto periodo de tiempo de formación, se ajusten los contenidos rebajándolos y que se potencien más las habilidades en el currículum.

"Los alumnos interactúan, no solo con los profesores, si no también con las entidades externas y con los destinatarios finales"

Si a esto le añadimos el uso de experiencias educativas, donde las metodologías pasen por potenciar el trabajo en equipo, el aprendizaje basado en proyectos o retos, y añadiendo que estos retos tengan una vertiente social, podemos conseguir captar el interés de estas personas que son los ciudadanos de mañana, porque están viendo la finalidad de lo que hacen, antes de ponerse manos a la obra.

Este curso estamos trabajando dos proyectos en esta línea, para personas concretas con diversidad funcional: un comunicador aumentativo y una mesa motorizada en colaboración con CARD Capacitas de la UCV y Codifiva. Aprender haciendo no una simple práctica, se trata de mejorar los aprendizajes en situaciones reales, desde un punto de vista profesional, desarrollando posibilidades y estrategias que permitan un mayor acercamiento escuela empresa de forma colaborativa.

La experiencia en el aula está siendo muy positiva, los alumnos interactúan no solo con los profesores si no también con las entidades externas y con los destinatarios finales.Trabajan en equipos y dan visibilidad a los resultados del aula, de manera que personas que empezaron FP porque se lo decían sus padres,  su orientador,  o porque no sabían qué hacer,  asumen cierto nivel de motivación, hasta el punto de prepararse para un grado superior, o incluso para la universidad.

Disponer de medios adecuados en las aulas, de una ratio más reducida y de un número adecuado de profesorado, ayudará a mejorar tanto la imagen de la Formación Profesional, como las competencias de los alumnos.

Todos los padres queremos lo mejor para nuestros hijos, pero hay que  ayudarles a elegir aquello que les apasione, porque este no es un camino sin retorno, sino una autopista hacia tu futuro.

Bernat Llopis

Profesor de FP de Electricidad, Electrónica y Telecomunicaciones en las Escuelas San José, en Valencia. CEO y Fundador de la Asociación ByL INEDU

Intentando dejar una generación preparada y comprometida con los demás.

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