El ADN del nuevo modelo educativo finlandés

La reforma educativa implantada en verano de 2016 en los centros de educación básica de Finlandia establece como principal elemento transformador el desarrollo del Currículum Nacional Básico centrado en la adquisición de competencias y habilidades.

Para ello, los centros finlandeses establecen sus actividades entorno al trabajo con Fenómenos, donde los alumnos son el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje.  Esta forma de aprender les permite adquirir conocimientos a través de la práctica y relacionar conceptos de distintas asignaturas.

Los estudiantes se convierten así en planificadores, exploradores, investigadores, ejecutores y evaluadores de todo el proceso; y siempre se trabaja desde la colaboración entre todos los agentes que intervienen en el proceso.

¿Cuáles son las principales estrategias para trabajar con fenómenos en el aula?

        • Escuelas como comunidades de aprendizaje

Se alienta a las escuelas a desarrollar la pasión por el aprendizaje y a priorizar el bienestar de los estudiantes. Por ejemplo, los líderes escolares y los maestros se deberán esforzar en construir un entorno de aprendizaje cooperativo, en lugar de competitivo, entre los estudiantes.

        • Entender al alumno como persona, no como estudiante 

Se promueve enseñar cómo aprender en lugar de qué aprender. Para ello ponen énfasis en el juego como herramienta de aprendizaje, se incentiva construir atmósferas de colaboración, se impulsa la autonomía de los alumnos en el estudio y en la vida escolar y se persigue el desarrollo de competencias, habilidades y destrezas para el siglo XXI.

        • Evaluar para aprender

Las evaluaciones se utilizan para identificar las áreas donde los estudiantes necesitan ayuda. No para diferenciar el rendimiento entre los alumnos.

        • Debe ser una apuesta global

El sistema educativo debe pivotar sobre esta fórmula o al menos la escuela en la que se implante, ya que también permite trabajar de manera interdisciplinar entre alumnos de edades diferentes.

        • Se planifican localmente

Tienen una larga duración y están destinados a reflejar en los valores de la escuela y la concepción del aprendizaje. Dentro de este modelo descentralizado, los proveedores de educación (municipios y escuelas) deciden cómo se implementan los fenómenos, con respecto a los objetivos, principios y métodos locales.

        • Vínculos con la comunidad

La escuela y la sociedad que le rodea deben conectarse.

 

Además, los fenómenos deben trabajarse desde una aproximación holística (cuanto más completa, más aprendizaje), auténtica (será más significativa si se acerca a la vida real del alumno), contextualizada con su entorno social y natural, y es necesario incluir en el proceso de aprendizaje problemas y preguntas, así como rutinas de indagación.

Para Pasi Silander, de la Universidad de Helsinki “incluir las estructuras basadas en fenómenos en un plan de estudios ofrece mejores oportunidades para integrar diferentes temas y asignaturas, así como el uso sistemático de métodos pedagógicamente significativos, como el aprendizaje de investigación, el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje de proyectos y portafolios.

El enfoque basado en los fenómenos también es clave en la utilización versátil de diferentes entornos de aprendizaje presenciales, físicos y digitales".

*Extraído del análisis del Observatorio de SantillanaLABGAFAM y educación, una conquista silenciosa.

Para más información, contactar con: santillanalab@santillana.com